«Enfrentado a la tarea de examinar un rastro cualquiera, convendrá, pues, que el naturalista, el cazador, el simple aficionado, vaya más allá de la pura observación y aprenda a reconocer e interpretar lo observado. Sólo entonces una determinada secuencia de huellas o rastros podrá llegar a constituir una fuente de información tan preciada y elocuente como la que pueda ser una radiografía clínica para un médico».
Doctor en Historia y autor de obras de temas diversos (historia, arqueología, física teórica, ecología, literatura de viajes
), podríamos definir a Ramón Grande del Brío como polímata. En su vertiente de naturalista fue colaborador de Félix Rodríguez de la Fuente y es uno de los máximos especialista en lobo ibérico, habiendo realizado amplias investigaciones sobre el lince ibérico y el oso pardo. En esta ocasión, nos ofrece este Tratado de huellas y rastros de mamíferos ibéricos terrestres, en el que conocimiento y experiencia van de la mano.