El desastre de Annual supuso la culminación de un?largo periodo de una guerra cruel y costosa, sin?aparente final ni sentido. Por fin, la colaboración?francesa fue decisiva para establecer un objetivo?definido y realista, así como asignación de los?medios necesarios para su consecución, con la intención?de acabar con el problema rifeño de una vez.?El plan, un desembarco en territorio enemigo por?parte de un gran contingente de tropas, desde donde?establecer una base de operaciones para operar en?profundidad, era ambicioso y novedoso. Había pocos?precedentes, y no muy alentadores. Pero, por una?vez, a pesar de las cicaterías políticas, luchas intestinas?y limitación de medios, las fuerzas armadas?españolas tuvieron la oportunidad de llevar a cabo?una acción que sentaría un precedente y un modelo?en la historia militar. Ello no hubiera sido posible, sin?duda, sin la participación de un cuerpo de mandos y?oficiales de lo más granado del ejército español en?aquel momento.?El desembarco de Alhucemas, por derecho propio,?entró en la historia militar por la puerta grande,?tomándose como modelo básico desde entonces?para muchas operaciones anfibias.