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14 JUN

James Cook , grandes exploraciones.

La ambición me lleva no solo adonde ningún hombre ha ido antes, sino adonde creo que es imposible que un hombre llegue jamás.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El capitán James Cook, fue el explorador más grande de su tiempo. Y tal afirmación es la simple constatación de un hecho. En el campo de la navegación, la cartografía y la hidrografía, no tenía igual, y al atreverse a navegar más allá de los horizontes conocidos, lo que hizo fue redefinir el mapa del mundo.

 

Los tres principales viajes de Cook, realizados entre 1768 y 1779, proporcionaron a sus patrocinadores europeos información de incalculable valor sobre el océano Pacífico y los pueblos que habitaban sus costas. Cook llenó con sus descubriientos los espacios en blanco de las cartas náuticas. A lo largo de su vida, sus  hazañas fueron muy admiradas, pero después de que fuera asesinado en una remota playa hawaiana, sus admiradores lo convirtieron en un héroe de la Ilustración, un hombre que había hecho un último sacrificio en aras de la ciencia.

 

 

Sus logors resultan, si cabe, más increíbles teniendo en cuenta que nació en el seno de una humilde familia de campesinos, en Marton, Yorkshire del Norte. Se hizo por primera vez a la mar con 18  años, y desde los puestos más bajos de la marina mercante consiguió ingresar en la Armada británica. Desarrolló su talento para la topografía en las aguas de Norteamérica, durante la guerra de los Siete Años. Luego perfeccionaría su técnica cartografiando las costas envueltas en la niebla de Terranova con su característica precisión y perseverancia. Con el tiempo, descubriría y cartografiaría nuevas costas, de la Antártida al Ártico, de Nueva Zelanda a la costa este de Australia a la costa oeste de Norteamérica, y varios centenares de islas durante sus travesías. 

 

Cook zarpó rumbo al Pacífico 250 años después de que lo hiciera Fernando de Magallanes, pero fueron él y sus tripulaciones quienes describieron las costas de este vasto océano y dieron a conocer su geografía y sus pueblos al mundo occidental. Acabó con el mito de un continente templado en el sur, cruzó el Círculo Polar Antártico por primera vez y describió mares llenos de focas y ballenas. Sus viajes permitieron coleccionar, identificar y dibujar miles de nuevas plantas, mamíferos y aves, y los ambiciosos hombres de ciencia que lo acompañaron, sobre todo Joseph Banks, hicieron grandes contribuciones a la botánica, la astronomía y la oceanografía; en resumen, ampliaron el ámbito de la comprensión humana. Eran exploradores en el sentido más amplio de la palabra.

 

Para algunos, el descubrimiento más notable de Cook no fué un nuevo continente, sino que el escorbuto, durante mucho tiempo la calamidad  de quienes hacian lejanas travesías, podía curarse con una dieta adecuada a base de berros y chucrut y bebiendo todos los días zumo de limón. Aunque sus viajes tenían motivos geopolíticos, no era un colonizador, algo que resulta evidente por la humanidad que transmiten sus diarios.

 

Empujados por un abrumador impulso científico, los viajes de Cook eran expediciones bien equipadas y totalmente comprometidas; puede que, en la actualidad, solo sean equiparables a las misiones de la NASA. Como explorador, estaba dispuesto a desafiar el saber convencional, a llevar a cabo lo que la mayoría consideraba imposible y a seguir su propio camino sin preocuparse por su fama. "El hombre que quiere dirigir la orquesta -escribió en una ocasión- debe dar la espalda a la multitud." Su mayor placer era trazar mapas, y su curiosidad cambiaría el mundo para siempre.

 

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